Tras los recientes reveses legislativos, La Libertad Avanza (LLA) se prepara para una semana de intensa actividad parlamentaria con un objetivo dual: avanzar en las reformas económicas prioritarias del Ejecutivo y recomponer la confianza con los bloques dialoguistas.
Tensión en el Senado: el fuerte cruce entre Bullrich y Capitanich por el manejo de tierras fiscalesMientras la Cámara de Diputados se alista para tratar temas de alto impacto económico, en el Senado se apuesta por una estrategia de "baja intensidad" para evitar nuevas fricciones tras el traspié sufrido con la Ley de Tierras.
Luis Juez sobre la Ley de Tierras: "No fuimos inteligentes"El "as bajo la manga" de Martín Menem en Diputados
En la Cámara baja, el presidente del cuerpo, Martín Menem, confía en obtener un triunfo político este miércoles. El temario tiene como plato fuerte dos iniciativas centrales de la Casa Rosada. El proyecto de Inocencia Fiscal II y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Esta última, presentada por el presidente Javier Milei mediante cadena nacional, tiene como meta definitiva, en palabras del mandatario, “terminar de extirpar la inflación”.
Así es Valle Hermoso: el pueblo que fue vendido con sus habitantes y marcó un antecedente para la Ley de TierrasPara garantizar los votos, el oficialismo desplegó una estrategia de concesiones hacia los sectores dialoguistas del PRO, la UCR y bloques provinciales. Esta táctica busca “devolverles a los bloques el acompañamiento” mediante la inclusión de proyectos de interés regional, como la baja del IVA para la fécula de mandioca -un reclamo del misionero Hugo Passalacqua- y diversas declaraciones de capitales nacionales, que van desde el ecoturismo en Tucumán hasta la "Capital Nacional del Cerdo Negro" en Salta. Incluso, no se descarta aceptar que el directorio del Banco Central sea "federal" para conformar a los gobernadores.
El gobierno de Milei busca aprobar las reformas que sobrevivieron al revés por las tierras: desalojo exprés y ley de manejo de fuegoEl Senado y la estrategia de "respetar a los aliados"
En la Cámara alta, la conducción oficialista a cargo de Patricia Bullrich decidió recalibrar el ritmo legislativo. A diferencia de la urgencia en Diputados, se optó por postergar la "Ley Hojarasca" de Federico Sturzenegger. Según fuentes parlamentarias, la intención es “respetar a los aliados”, habilitando primero el tratamiento de iniciativas de los bloques provinciales, como la regulación del mercado de carbono impulsada por las senadoras de Salta y Misiones.
Este giro responde al nuevo escenario político donde gobernadores como Gustavo Sáenz y Hugo Passalacqua han dejado claro que la relación con la Casa Rosada no es de alineamiento automático. Bajo un clima electoral que comienza a percibirse en el Palacio, los mandatarios han optado por negociar “ley por ley”. En este escenario, la sesión del jueves -si se confirma en la reunión de Labor del miércoles- se centraría en la aprobación de 67 pliegos judiciales y una serie de tratados internacionales, incluyendo acuerdos con Ucrania, Chile y el Mercosur, postergando los debates más abrasivos para futuras jornadas.
El impasse de "Zona Fría"
A pesar de los intentos de avance en otras áreas, el Régimen de Zona Fría se encuentra estancado en el Senado. La iniciativa, que ya cuenta con media sanción de Diputados, enfrenta la resistencia de sectores del radicalismo vinculados al gobernador Alfredo Cornejo (Mendoza). Aunque el Gobierno anunció un acuerdo por la "Zona Cálida" para el norte del país, esto no destrabó la reducción de subsidios al gas en las provincias del sur.
La gestión de estos votos recae en el ministro del Interior, Diego Santilli, quien lidera las conversaciones con los mandatarios provinciales. Sin embargo, el panorama es complejo. “Ya, ya no sale”, sentenció una fuente calificada del Senado al ser consultada sobre la posibilidad de dictaminar el texto esta semana.
De no mediar un acuerdo de último momento que permita un tratamiento "sobre tablas" con dos tercios de los votos, la discusión sobre los subsidios energéticos seguirá en el limbo legislativo, evidenciando las dificultades del oficialismo para cerrar acuerdos definitivos en temas de alta sensibilidad federal.